Estas últimas semanas se ha hablado mucho sobre las concentraciones elevadas de arsénico en el arroz. De hecho es algo que se conoce desde hace muchos años y ,en principio , los organismos pertinentes lo controlan hasta cierto punto. Lo malo de esto es que parte de las  cantidades de metales pesados , como el arsénico en el arroz, que ingerimos a través de los alimentos se acumula en nuestro cuerpo. Y por lo visto, según la agencia Europea que regulariza los niveles de tóxicos en los alimentos, no hay estudios que cuantifiquen los efectos de la suma de pequeñas cantidades de metales pesados que ingerimos a través de diferentes vías a largo plazo. Es decir, los efectos de la cantidad del “tóxico X ” en un alimento concreto está controlada, regulada y estudiada pero la suma de los tóxicos X, Y ,Z en conjunto y a largo plazo no.

Desde el año 2006, se encuentra en vigor el Reglamento 1881/2006, de 19 de Diciembre de 2006, de la Comisión Europea en el que se fija el contenido máximo de determinados contaminantes en los productos alimenticios.

Además la Agencia Española de Consumo, Seguridad alimentaria y Nutrición (AECOSAN) en su apartado de seguridad alimentaria, nos ofrece recomendaciones de consumo de todos estos productos.

Por lo tanto, como no hay un estudio que cuantifique los efectos a largo plazo y en conjunto de los metales pesados que acumulamos en el organismo más vale intentar evitarlos , cuando se pueda, y seguir una pauta de detoxificación un par de veces al año.

Se han escrito muchos post sobre el arsénico en el arroz , así que interaré ser escueta y práctica. Puesto que el arroz es uno de los alimentos preferidos de nuestros peques , vale la pena tomar ciertas precauciones.

¿ Cómo reduzco la cantidad de arsénico en el arroz  ?

  • Escoge variedades de arroz nacionales, súmate al comercio de proximidad. Las variedades como el arroz basmati proveniente de la India están más contaminadas.
  • Lava el arroz debajo del grifo varias veces antes de cocerlo.
  • Cuécelo en abundante agua y desecha el agua resultante, ahí es donde se concentra el arsénico.
  • Añade unos trocitos de alga Kombu durante la cocción. Las algas en general tienen un poder de detoxificación de metales pesados muy importante.
  • El arroz blanco acumula menos arsénico versus el arroz integral según el investigador Ángel Carbonell , catedrático de la universidad Miguel Hernández.

 

¿ Qué cambios debería hacer en mi despensa para evitarlo ?

  • Descubre cereales nuevos como el trigo sarraceno, la quinoa , el mijo y cocínalos como si fuera arroz para introducirlo en la dieta de tus hijos .
  • evita cereales de desayuno con arroz hinchado.
  • Si consumes leche de arroz habitualmente, que sea bio o intenta cambiarla por la de avena, por ejemplo.
  • Si hay celíacos en casa fíjate en la composición de los alimentos que compras he intenta que los panes y harinas no sean siempre a base de harina de arroz.
  • Controla las papillas de cereales de tu bebé. Apuesta por la variedad y las marcas eco-bio. Algunas ideas aquí.

 

¿Como reduzco los metales pesados en mi cuerpo?

  • Sabias que el tejido graso de nuestro cuerpo es donde se acumulan las toxinas que nuestro cuerpo no es capaz de metabolizar y excretar? Eso quiere decir que la primera cosa que hay que controlar si quieres mantener los tóxicos a raya es cuidar tu peso.
  • Alimentación rica en selenio. Este mineral con efecto antioxidante es el más efectivo para ayudar al hígado a desintoxicarse. Aumenta su consumo. Los frutos secos, en concreto las nueces de Brasil contienen una cantidad espectacular. Con 5 nueces al día cubrirás tus necesidades.
  • Alimentación rica en verduras crucíferas, es decir,  brócoli, coliflor, coles de bruselas… Contienen aminoácidos azufrados que también apoyan la función excretora de tóxicos del hígado.
  • Súmate a los superalimentos! las algas chlorella y espirulina van genial para “limpiar nuestro organismo” de metales pesados. Añádelas a batidos, zumos y cremas de verduras.
  • Hay multitud de suplementos nutricionales que suman todos estos nutrientes en una cápsula para potenciar al máximo la acción detox en tu cuerpo. Plantéate tomar alguno un par de veces al año como rutina . También es muy interesante hacerlo si estás planificando un embarazo (3 meses antes).

¿Sencillo, verdad? Es fácil implementar pequeños hábitos que mejoren tu calidad de vida y la de los tuyos.